El servicio educativo y su aporte a la igualdad social – Por Alicia. C Barrionuevo

238

“Abrid escuelas y se cerrarán cárceles” Concepción Arenal (1820)

La joven Katerina Ojeda. Katy, de 21 años de edad, vive en el Barrio 26 de enero de Las Heras, tiene dos hijos, trabaja como empleada doméstica durante 8 horas por día y acaba de terminar su secundaria con un promedio de 10, logrando ser abanderada nacional.

Una historia de vida inspiradora para muchas otras mujeres, que deben atravesar enormes obstáculos para lograr alcanzar sus sueños, y por ende, su independencia económica.

Es por ese motivo que el Diputado Nacional José Luis Ramón, desde la Agrupación de Mujeres de Protectora y con motivo de ser el mes de la Mujer, reconoció el esfuerzo, constancia y deseos de superación de la joven haciéndole entrega de una de las becas que otorga el Congreso de la Nación a cada Legislador.

Entendemos que la educación es una herramienta fundamental para que las mujeres puedan hacer posible lo imposible. La falta de escolarización, la pobreza, el desempleo y los peores trabajos todavía recaen de forma desproporcionada en las mujeres. La educación es su derecho y su camino a un futuro mejor.-

Una niña o una mujer que asiste a la escuela, está realizando su derecho humano fundamental a la educación. Además tiene una mayor posibilidad de realizar su pleno potencial en el transcurso de la vida, ya que estará mejor preparada para obtener un trabajo decente y bien remunerado, por ejemplo, o alejarse de un hogar violento.

La educación es esencial para que las mujeres puedan alcanzar la igualdad de género y convertirse en agentes de cambio. Al mismo tiempo, las mujeres educadas benefician a las sociedades enteras. Contribuyen de modo sustancial a las economías prósperas y a mejorar la salud, la nutrición y la educación de sus familias.

Cuando 189 Estados Miembros de las Naciones Unidas aprobaron la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing en 1995, incluyeron la educación y capacitación de las mujeres entre una de las 12 esferas de especial preocupación. Se comprometieron a lograr la igualdad de acceso y recursos financieros para la educación durante toda la vida de las mujeres y las niñas, y a eliminar el analfabetismo entre las mujeres. Reclamaron que se pusiera fin a la discriminación en la educación y la capacitación, y se mejorara el acceso de las mujeres a programas alternativos de capacitación, como los programas de formación profesional.

En Protectora averiguamos que 5 de cada 10 jóvenes abandonan el secundario y en sectores más humildes, 7 de cada 10. El año pasado abandonaron 57 mil jóvenes. Y si sumamos que 1 de cada 2 menores son pobres, tenemos un gran caldo de cultivo.

La Educación es la principal herramienta para generar condiciones reales de igualdad social. Es por ello que las políticas de acceso, permanencia y egreso de cualquier nivel educativo deben ser definiciones estratégicas y, como tales, verdaderas políticas de Estado, con revisiones constantes, con eventuales reordenamientos (necesarios si la evidencia así lo muestra), pero con una base de acuerdo político a partir del cual proyectar las diferentes líneas de acción que se implementen para garantizar el acceso a la educación de todos los ciudadanos, y fundamentalmente de la mujeres.

Estamos convencidos de que el Estado debe asegurar las condiciones y principios que sostienen que el acceso, uso y democratización del conocimiento es un bien social, colectivo y estratégico esencial para poder garantizar los Derechos Humanos básicos e imprescindibles para el buen vivir de nuestros pueblos, la constitución de una ciudadanía plena, la emancipación social, la integración en el mundo.

Por esto, y otros tantos temas de vital importancia para la provincia, y que -sin embargo- permanecen abandonados, queremos trabajar de sol a sol, ya que está en juego el futuro de nuestra provincia y de las generaciones venideras.

NOTA DE DIARIO LOS ANDES <